Migraciones, Globalización y el problema de la "Asimetría Estructural" | MAD África Migraciones, Globalización y el problema de la "Asimetría Estructural" | MAD África

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13/mayo/2019

Migraciones, Globalización y el problema de la «Asimetría Estructural»

Derribando mitos sobre las migraciones africanas

Adriel Sali. adrielsali1@gmail.com

En los últimos años, el «problema» de las migraciones africanas hacia Europa ha estado en boca de los principales medios de comunicación y la sociedad. Se lo consideraba como un fenómeno nuevo, complejo y, sobre todo, ajeno en torno a sus causas. Sin embargo, y contrario al pensamiento popular, el fenómeno migratorio en África no es algo novedoso y mucho menos ajeno a Europa.

La Organización Mundial para los Migrantes (OIM) entiende por migrante a cualquier persona que se desplaza o se ha desplazado a través de una frontera internacional o dentro de un país, fuera de su lugar habitual de residencia independientemente de: 1) su situación jurídica; 2) el carácter voluntario o involuntario del desplazamiento; 3) las causas del desplazamiento; o 4) la duración de su estancia. Por otro lado, se entiende que el concepto de Migración engloba movimientos de población hacia el territorio de otro Estado o dentro del mismo que abarca todo movimiento de personas sea cual fuere su tamaño, su composición o sus causas; incluye migración de refugiados, personas desplazadas, personas desarraigadas y migrantes económico. (OIM, 2018)

Según esta organización, el número estimado de migrantes internacionales ha aumentado en los últimos cuatro decenios. El total estimado de 244 millones de personas que vivían fuera de su país de nacimiento en 2015 ha aumentado en casi 100 millones respecto de 1990 (cuando el total ascendía a los 153 millones) y se ha triplicado respecto de la cifra estimada en 1970 (84 millones) (OIM,2018) (DAES, 2015). Incluso si retrocediéramos más en el tiempo, las tendencias migratorias seguirían demostrando un alza a lo largo del tiempo. De aquellas cifras, podríamos mencionar que según el Instituto Nacional de Estadística (INE), se estima que en los últimos diez años han llegado a España alrededor de 500.000 personas de nacionalidad africana. En ese contexto, cabe analizar este fenómeno y más importante aún, lograr explicar porqué se dan estas migraciones bajo el contexto de la nueva geopolítica contemporánea, derribando mitos que ponen a la globalización como determinante estructural del fenómeno migratorio (INE, 2018)

Así, el presente artículo tendrá como objetivo poner en contexto al lector en torno a la globalización, sus consecuencias en el fenómeno migratorio y al mismo tiempo derribar los mitos que devienen de los dos conceptos anteriormente mencionados.

Es mucho lo que se ha hablado y debatido en torno al concepto de globalización. Mientras que existen autores que lo plantean como algo negativo, muchos otros lo toman como un fenómeno que se propone mejorar la calidad de vida de las personas. Eric Hobsbawm define  este fenómeno como “un proceso de creciente libertad e integración mundial de los mercados de trabajo, bienes, servicios, tecnología y capitales”(Hobsbawm, 2007). De igual manera, hay que tener en cuenta que no existe actualmente una definición completa de lo que representa el fenómeno de la globalización y que englobe todas las dimensiones que representa. Sin embargo, algunas de las dimensiones más relevantes a la hora de contextualizar sobre el fenómeno de la globalización son la económica, la política y la socio-cultural.

A partir de la caída de la Unión Soviética, el sistema político internacional comienza con un proceso de reorganización. Pasando del bipolarismo al unipolarismo, con un Estados Unidos como única potencia mundial y generando la caída del comunismo en el sistema internacional, el fenómeno de la globalización comienza a ganar terreno y potencia, haciendo que los procesos políticos nacionales e internacionales sucedan con mayor rapidez. Así y sobre la definitiva victoria del capitalismo frente al comunismo, la globalización ha contribuido de manera directa en el descenso del poder de los Estados-Nación y de la eliminación del último gran obstáculo para la libre movilidad del capital financiero de las transnacionales. A partir de entonces se empieza a hablar de la globalización en términos financieros y sociales: es la mundialización del capitalismo, que ha creado sus propios códigos de funcionamiento. Códigos en los que no todos los actores internacionales están en igual condiciones de competir.

En ese sentido, ¿Qué rol ocupa África actualmente en este fenómeno? ¿Cómo afecta la globalización al continente? ¿Qué repercusiones tiene este fenómeno en las migraciones africanas?

La globalización ha influído de sobremanera en los procesos migratorios. Algunas de las cuestiones que más han moldeado este proceso fueron la integración de los mercados financieros en un ámbito internacional, el creciente poder de las corporaciones internacionales, la creciente libertad en el trabajo, el capital; el aumento de la comunicación a partir de las innovaciones tecnológicas y la degradación del concepto y funciones del Estado Nación. Así, mientras que occidente considera que la globalización representa una oportunidad única de desarrollo, para gran parte de África, la globalización constituye un obstáculo que busca beneficiar a los Estados mejor posicionados por sobre el esfuerzo de los menos desarrollados económica y políticamente.

En ese sentido, la premisa de que la globalización traerá beneficios mutuos a las naciones del sistema político internacional es falsa desde su formulación, porque omite la realidad de que los Estados parten de diferentes puntos de partida y con diferentes niveles de desarrollo económico, político, cultural y social. Mientras que países como Estados Unidos cuentan con las herramientas para coger provecho de los beneficios en torno a la globalización, países del África Subsahariana a excepción de Sudáfrica no cuentan con los recursos, la organización, la infraestructura ni tecnología para afrontar los retos que se piden. Esto genera lo que estudiosos de la política económica internacional han denominado “asimetría estructural” donde, mientras se pueden ver países europeos con tasas altas de crecimiento, al mismo momento se ven países africanos con tasas de decrecimiento, en un sistema que muchos consideran que debería beneficiar a ambos.

Así, muchos críticos han señalado que los pocos efectos de la globalización en gran parte de los Estados africanos ha sido el incremento de la disparidad económica entre regiones y países, dinamizando el fenómeno migratorio. Ahora, el factor económico no es el único catalizador de las migraciones en África. La porosidad de las fronteras y el desgaste de la idea de Estado Nación hacen que las fronteras sean cada vez más permeables, ayudando al debilitamiento del sentido de nacionalidad propia. Si a esto se le suma la arbitrariedad con la que los Estados africanos fueron divididos luego del proceso de descolonización, esta explicación cobraría aun más sentido. Esto último explica en cierto punto porqué los Estados africanos no logran determinar ese sentimiento de identidad nacional. La cantidad de divisiones étnicas interestatales ha hecho que el sentimiento de identidad nacional sea una tarea difícil en la construcción de un Estado Nación fuerte.

Así, gran parte del continente africano se encuentra envuelta en un fenómeno que empeora las diferencias económicas existentes entre los países que componen el continente y acentúa los movimientos migratorios con fronteras cada vez más porosas e inestables. Esto se aplica ya sea a nivel internacional como nacional, donde en esta ultima se ha incrementado de manera abrupta las migraciones dentro del Estado de las zonas rurales a las ciudades, empeorando el sistema económico nacional en su conjunto y afectando el sistema de empleo formal.

Hasta ahora se ha querido demostrar cómo la globalización ha afectado de manera negativa los flujos migratorios nacionales e internacionales en gran parte del continente africano. La disolución de fronteras, el aumento de los movimientos de capital, de bienes y de personas, sumado a una clara falta de identidad nacional que es carcomida por un sentimiento de pertenencia trivial más que nacional ha hecho que para muchas personas, la migración sea la opción idónea en búsqueda de mejores condiciones de vida. Sin embargo y tomando consciencia de la existencia de este fenómeno, surgen en Europa y particularmente España una serie de cuestiones que es necesario abarcar a la hora de hablar de las migraciones africanas.

En los últimos tiempos, los medios de comunicación han tenido un rol fundamental en lo que respecta a la opinión pública y la performance de los partidos políticos en las elecciones. Así,  muchos de ellos han sesgado o creado falsas premisas acerca del fenómeno migratorio para favorecer  a determinados partidos políticos. Este tipo de premisas sesgadas han generado en la población una falsa percepción de los flujos migratorios y al mismo tiempo de la persona africana como tal. Así, este último apartado del artículo se propondrá derribar estos mitos que en varios casos los medios de comunicación se han encargado (consciente o inconscientemente) de crear.

Migraciones africanas como invasión a Europa

Muchos medios de comunicación han hablado de este fenómeno como una «Invasión» hacia Europa, mostrando imágenes de barcas llegando a las costas andaluzas. Asimismo, han remarcado el carácter cuantitativo de los hechos, remarcando que eran cientos de miles los africanos que llegaban y que desde los países africanos existía un «éxodo masivo de África a Europa». Sin embargo, poco es lo correcto en esas afirmaciones. En primer lugar, es necesario remarcar que la gran mayoría de las migraciones en África se dan entre países dentro del continente. Europa solo es el destino de un porcentaje minoritario de aquellas personas que migran. Generalmente, las migraciones están enfocadas del campo a la ciudad dentro de un mismo estado o de un país a otro pero dentro del continente. Europa no representa un destino mayoritario dentro de las estadísticas migratorias de los Estados Africanos.

Migraciones africanas como causante de inseguridad y aumento de la criminalidad

Algunos medios y políticos han asegurado que los migrantes africanos y su llegada aumentarán la inseguridad y la tasa de criminalidad dadas las necesidades que poseen. Sin embargo, estudios realizados por organismos y universidades prestigiosas han demostrado lo contrario. Según estudios realizados por universidades como Harvard, Robert Sampson y la FST (Florida State University), se ha demostrado que hay una correlación negativa entre el aumento de la migración y la tasa de criminalidad. Es decir, que a medida en que avanza el flujo migratorio, desciende la tasa de criminalidad. Asimismo, en España se ha demostrado que la tasa de criminalidad es menor en aquellos migrantes nacidos en el extranjero que en los nacidos en territorio europeo.

Migraciones africanas y falta de empleo

Mucho se ha escuchado de que aquellos africanos que llegan a Europa son los que le quitan el empleo a los ciudadanos europeos, haciéndolos más pobres. Sin embargo, este tipo de afirmaciones es falsa. Según el Centro de Investigación Científica de Francia (CNRS), las migraciones no solo mejoran el PBI de los Estados que reciben a estas personas, sino que también dinamiza el sector laboral, puesto que suelen coger los puestos de trabajo de mano de obra barata que en términos generales, la media europea no suele aceptar.

Migraciones africanas y acceso a los recursos escasos del Estado

Parte del rechazo de la sociedad europea hacia los migrantes deviene de la premisa utilizada por algunos partidos políticos en torno a este punto. Se suele remarcar que el Estado gasta mucho dinero en torno al mantenimiento de los migrantes y no lo destina a mejorar la calidad de vida de aquellas personas que realmente viven en el territorio. Frente a esto, cabe aclarar que, según un estudio de la Caixa en 2011, los migrantes aportan tres veces más a la economía Española de lo que reciben. Asimismo, dado que el grueso de los migrantes africanos que llegan a España son jóvenes, estos no requieren de la utilización del sistema sanitario. Por otro lado, solo representan el 1% de los beneficiarios de pensiones, por lo que el Estado prácticamente no invierte en ellos de la manera en la que se remarca en algunos discursos.

Conclusión

En el presente artículo he querido remarcar, en primer lugar, la conexión del fenómeno de la globalización con el de las migraciones en África. He intentado  mostrar cómo un elemento que parecería ser benigno, ha contribuido con el desmembramiento del sistema económico, político y social de muchos Estados en el continente africano. Asimismo, he remarcado la necesidad de entender esa conexión entre ambos fenómenos para poder entender el contexto en el cual se desarrollan. La disolución de fronteras, el aumento de los movimientos de capital, de bienes y de personas, sumado a una clara falta de identidad nacional que es carcomida por un sentimiento de pertenencia trivial más que nacional ha hecho que para muchas personas, la migración sea la opción idónea en búsqueda de mejores condiciones de vida.

Por otro lado, he querido derribar ciertos mitos en torno al fenómeno migratorio hacia Europa. Particularmente con respecto a España. Finalmente, es mi deseo remarcar la necesidad de parar con las perspectivas euro centristas a la hora de analizar las causas y consecuencias de las migraciones africanas. Este tipo de fenómenos son mucho más complejos para analizarlos desde este tipo perspectiva. Así, la introducción de perspectivas más “africanistas”, donde se analice su cultura y la situación política, económica y social de su  entorno es necesaria para comprender un fenómeno que no es nuevo y que, en definitiva, seguirá existiendo si no se toman políticas claras y que se abstraigan de la mirada europea.